Lactancia materna y vacunación reducen enfermedades

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Las enfermedades exantemáticas consideradas como un grupo de infecciones sistemáticas y con distinto grado de contagio, pueden confundirse por su similitud en cuanto a síntomas y manifestación de inicio, su característica principal es la aparición de una erupción cutánea o bien ampollas.

El epidemiólogo adscrito a la Unidad de medicina Familiar (UMF) 1 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Zacatecas, Carlos Fernando Gómez Rodríguez, subrayó la importancia de llevar a los pequeños a revisión médica de manera inmediata, cuando se detecte la aparición de ronchas o ámpulas.

“Generalmente estas enfermedades se presentan en pequeños de edad pediátrica, por lo que hay que evitar siempre la automedicación, pues cabe destacar que estas enfermedades tienen características clínicas específicas, pero al momento de la aparición se pueden confundir”.

Dentro de estos padecimientos se encuentra la varicela, que es una enfermedad que comienza con fiebre y después de 24 horas, aparecen como perlitas con agua en cara, pecho y espalda y se recorren a distintas partes del cuerpo como los brazos y las piernas.

Está también la Escarlatina, enfermedad bacteriana que empieza por vía respiratoria, con presencia de moco, tos, dolor de garganta, con algo característico, las ronchas son muy finas, como cabezas de alfiler y la espalda se pone rasposa,  dato que se llama signo de pastía y es un  padecimiento que se atiende con tratamiento de penicilina.

“Existe también lo que se conoce como Exantema súbito que son ronchas atípicas en cara, tronco y espalda, unas grandes y otras pequeñas y empieza de un día para otro, el niño estaba aparentemente sano y de repente aparece, se lleva de tres a cinco días de tratamiento” destacó el epidemiólogo.

Una de las herramientas más importantes de prevención es contar con el esquema de vacunación, además aunque el sistema inmunológico tenga mucho que ver, la lactancia materna es fundamental para que el niño tenga más defensas.

Gómez Rodríguez comentó que “Siempre será mejor la prevención que una infección, generalmente de 10 pacientes uno tiene varicela grave que se complica con infección cerebral, por lo que no es sano entonces, que cuando se detecte un caso, se esté buscando que los niños se contagien”.

La recomendación es que de manera inmediata, una vez que existan signos de alarma, el menor sea llevado a valoración para una atención oportuna, además de la existencia de filtros en guarderías que en gran medida a reduce los brotes.